Candil

Candil

Este es el primer trazo de la bitácora. No sé del todo adónde va, y creo que está bien así.

Aquí voy a ir dejando lo que queda después de cada descenso —poemas, relatos, algún pensamiento suelto—, sin afán y sin la necesidad de que todo tenga una forma perfecta. A veces basta con encender el candil y dar el primer paso.

Ya di el primero. Si has llegado hasta aquí, gracias por bajar conmigo.